Edición 25 – Hermès: lecciones de lealtad y rentabilidad para la era de la IA
En un mundo donde el capital ya no es un foso, la devoción del cliente sí lo es.
La herejía que venció a la máquina
Cuando la revolución industrial impuso la lógica de la producción en serie, muchas casas de lujo enfrentaron una disyuntiva existencial: escalar o elevar. Hermès tomó el camino contrario al sentido común de la época: no corrió para producir más; caminó para producir mejor. Dos siglos después, la historia le sigue dando la razón.
Mientras muchos fabricantes perfeccionaban líneas de montaje, Hermès convirtió la artesanía en su tecnología. Un Kelly puede requerir alrededor de 20 horas de trabajo de un solo artesano —tan solo el asa demanda cuatro horas—, y la compañía opera decenas de talleres en Francia formados en ese rigor obsesivo por los detalles. CBS News
Ese culto al oficio no es romanticismo: es estrategia operativa. El 74% de los objetos de Hermès se producen en Francia y el 55% en talleres propios o exclusivos, con una red de 293 boutiques en 45 países; control, escasez y consistencia, institucionalizados. assets-finance.hermes.com




