Edición 35 – Cuando tu programa de lealtad no viaja en el mismo avión
De qué sirve obsequiar puntos, si tu gente avienta las maletas.
Hace unos días, un cliente me buscó con una mezcla de preocupación y resignación.
—Luis, necesitamos de su ayuda. Cambiamos el esquema de premios en efectivo por recompensas en especie y la fuerza de ventas está furiosa. Dicen que no van a participar.
“¿Realmente existe algo que motive más que el dinero?”, me preguntó.
La pregunta es legítima.
Especialmente cuando el dinero parece ser el lenguaje universal de la motivación.
Pero también es el más frágil.



