Edición 13 – La narrativa vale más que el producto
La mayoría de las marcas aún piensan que el juego se gana vendiendo. Vender más. Más rápido. Más agresivo. Pero el consumidor ya no está escuchando.
Vivimos rodeados de anuncios que interrumpen, influencers pagados que fingen recomendaciones sinceras, y marcas que simulan empatía para disfrazar una intención puramente comercial.
No es extraño que la confianza esté en crisis.
Según un estudio de Nielsen, el 92% de las personas confían más en la recomendación de un amigo que en cualquier anuncio.
Y sin embargo, muchas marcas siguen invirtiendo millones en publicidad que nadie cree. Se esfuerzan por parecer humanas, en vez de serlo.




